Fuencaliente, el Final de un Paraiso

Campo de Golf de Fuencaliente; Otro Disparate del PTE

En Fuencaliente convergen dos circunstancias que si los palmeros no lo remediamos posiblemente significarán la destrucción del maravilloso lugar que hoy conocemos y un importante deterioro de la calidad de vida de los habitantes de este pueblo: un territorio hermoso, bastante virgen y con muchas horas de sol, formado mayoritariamente por suelo rústico por un lado y por otro, unos dirigentes políticos con muy poca cultura, con un trasnochado concepto de desarrollo y con un sospechoso servilismo a cualquier personaje que venga cargado de cemento y billetes. El cemento para la costa y el monte - y los billetes para....

El proyecto de (sub)desarrollo planeado por el señor Nolasco y sus amigos de trajes de marca pueden convertir a Fuencaliente en una nueva tierra quemada por la voraz y destructiva especulación inmobiliaria.

El ya famoso y desafortunado proyecto de campo de golf devorará 145 hectáreas de un paisaje, no solo con un altísimo valor ambiental y paisajístico, sino también lleno de elementos que forman parte de acervo histórico y sentimental del pueblo de Fuencaliente. Con una extensión que va desde el Pino de la Virgen (varios kms antes del pueblo por la vertiente este) hasta un km aproximadamente por el lado oeste, este proyecto envolverá el núcleo de Los Canarios en un claustrofóbico abrazo. Estamos hablando de un territorio que linda con un Espacio Natural Protegido, el de Cumbre Vieja, con una importante masa forestal, principalmente de pinar que se mezcla armoniosamente con los viñedos. En el lado noroeste también linda con el Paisaje Protegido de Tamanca. Es evidente que la ejecución del campo de golf significará la tala de miles de pinos y la destrucción de una importante extensión de viñedos.

Es interesante recordar que a ningún promotor-especulador le interesa construir un campo de golf. Lo que le interesa son las promociones inmobiliarias que gracias a dicho campo se le permiten hacer sobre suelo rústico. Si a un palmero se le ocurre colocar más de tres piedras una sobre otra en esa zona, sobre él caerán rápidamente todo tipo precintos y sanciones, y es justo que así sea. Lo paradójico es que hay otros ciudadanos que podrán construir allí villas de lujo, apartamentos y hoteles, hasta un total de 550 camas sin ningún problema, pues papá Perestelo y tío Nolasco les han arreglado todo para que la normativa se modifique a favor sus intereses especulativos.

Por cierto que la legislación canaria dice que un campo de golf no puede llevar más de 200 plazas alojativas. ¿Y cómo hacen para plantar allí más de 500 camas? Pues con un fraude de ley o directamente con una ilegalidad proporcionada por los propios responsables políticos que deberían defender el cumplimiento de la ley. Resulta que además del campo de golf, allí se “construirá” un inventado “Sistema Deportivo y de Ocio”, que podrá justificar las 350 camas restantes. Es como si una persona tiene una casa con el máximo de metros permitidos, le añade 50 m2 más y lo justifica diciendo que es para montar el gimnasio de la casa, un “sistema deportivo”. ¿Les parece que es una tomadura de pelo esta pretensión?...pues eso es lo que están promoviendo desde el cabildo, pero no para una casita, sino para enormes urbanizaciones ubicadas en suelo rústico, con alto valor paisajístico y ecológico como es el caso.

Otra curiosidad de este proyecto es la enorme extensión que ocupa, las ya citadas 145 hectáreas cuando un campo de golf de 18 hoyos solo necesita unas 60 hectáreas. Una nueva trampita. Resulta que el ya famoso PTE, aunque promueve y fomenta la especulación, también pone algunos límites a ésta. Así cada cama necesita una determinada extensión de terreno para poder construirse. Entonces, la solución para meter más cemento en el monte es comprar muchos metros de laderas y barranqueras, más propios para practicar el alpinismo que el golf y así ganar superficie...y camas. Mira por donde, igual el alpinismo es el deporte (Sistema Deportivo y de Ocio) que legitima las 350 camas de más.....

Los campos de golf tienen un enorme impacto ecológico sobre el territorio. Y en este caso se multiplica por varias razones. No es lo mismo la biodiversidad existente en una zona árida de Andalucía que la que se pretende destruir en los altos de Fuencaliente. La construcción del campo de golf acaba con la mayor parte de la flora y la fauna autóctonas. Y eso es solo el principio porque con la puesta en marcha del complejo, las consecuencias ambientales se extienden por el entorno. La más directa es la derivada del uso de enormes cantidades de biocidas, abonos y fertilizantes para mantener el césped en buen estado. Las aguas de riego y las lluvias provocan la filtración de estos productos, contaminado el subsuelo. Igualmente los complejos turísticos generarían un importante volumen de aguas residuales que no se sabe a donde irán a parar. En ningún lugar del PTE se obliga a estas instalaciones a depurarlas y reutilizarlas. Y no hay que olvidar estamos hablando de un municipio agrícola, con una importante presencia de la industria vinícola. El campo estaría ubicado en una cota alta, a unos 800 metros y la extensión de viñedos está unos centenares de metros por debajo de todo este foco de contaminación química.

Otro aspecto problemático de estas instalaciones es el desmesurado consumo de agua que producen. Se calcula que un campo de golf de 18 hoyos, como es el caso, necesita unos 382.000 metros cúbicos de agua al año. Para que nos hagamos una idea este es el consumo aproximado de una ciudad como Santa Cruz de la Palma durante todo un año.

Además en el caso que nos ocupa el agua tendría que ser bombeada desde una cota casi 500 mts más baja, sin posibilidades de usar aguas depuradas, y con el consecuente derroche energético. No hace falta recordar que el agua es un recurso escaso y estratégico y no parece la mejor apuesta de sostenibilidad crear en La Palma estos cinco “sumideros” que la despilfarrarán año tras año. Y también hay que recordar que en cuanto exista la más mínima escasez el sector agrícola no podrá competir en el precio de la agua con estas instalaciones. Si La Palma es una isla agrícola como no se cansa de repetir el señor presidente del Cabildo, entonces debería actuar en consecuencia evitando la proliferación de estas instalaciones que la despilfarran y encarecen.

No puede entenderse como el plan de ordenación del municipio de Fuencaliente permite el hurto de un territorio tan cercano al casco urbano y con tan alta calidad ambiental. Los fuencalenteros y todos los palmeros han disfrutado durante siglos de estos parajes, sin vallas, ni moles de cemento. ¿Quien no ha vivido entrañables momentos a la sombra del conocido Pino de Santo Domingo? ¿Qué progreso para el pueblo supone la destrucción de un entorno como este? Es evidente que lo que hasta ahora disfrutamos todos, si se consuma este disparatado plan, solo lo disfrutarán los que puedan pagarlo.

Este proyecto también bloquearía el centenario camino real que lo recorre, incluido en la red insular de senderos, dentro del sendero de gran recorrido que da la vuelta a la isla. Y lo que todavía resulta mas indignante, interrumpiría la tradicional y turística “ruta de los volcanes” obligando a realizar un gran rodeo para alcanzar el núcleo de Los Canarios y continuar el camino.

Algunos políticos dicen que estos campos de golf son fundamentales para el desarrollo turístico de la isla. ¿Pero no decían también que querían un modelo turístico diferenciado? ¿Y no resulta que hay campos de golf en casi todas las islas y no digamos en el litoral mediterráneo y en casi todos los destinos turísticos del mundo? ¿Qué aportan estos a ese modelo diferenciado? ¿O cuando hablan de modelo diferenciado, en lo que piensan es en el modelo especulativo-insostenible de siempre? Y otra cuestión: ¿Qué resulta más beneficioso para el desarrollo turístico, la conservación de un espacio con tantos valores ecológicos y paisajísticos o su destrucción para que una minoría juegue al golf?

En este punto habría que preguntarse: ¿A quien beneficia la construcción del campo de golf? Se supone que un proyecto tan impactante y destructivo tendría que tener como contrapartida importantes beneficios sociales y económicos para el pueblo y la isla que asume tan desmesurado coste.

¿Alguien se ha preocupado de analizar las repercusiones socioeconómicas que el hotel de Cerca Vieja ha tenido en el municipio? O es que no se quiere reconocer que el empleo en el citado hotel es precario, de poca calidad y con salarios bastante bajos. ¿Y cuantas personas del municipio trabajan en el hotel?...

El campo de golf, en si mismo, generaría muy pocos puestos de trabajo y el sistema alojativo en apartamentos tampoco genera empleo. Así, en la isla de Menorca, está prohibido desde hace varios años la construcción de cualquier complejo de apartamentos con destino turístico por su negativa rentabilidad socioeconómica. Además esos puestos de trabajo posiblemente estarían ocupados por personas de fuera de la isla.

Igualmente el turista de golf suele adquirir su paquete turístico en el país de origen, con todo incluido, con lo cual lo único que dejaría en Fuencaliente sería la basura.

Ya está bien de tanta demagogia, La Palma necesita desarrollo económico, pero no a costa de entregar la isla a la especulación, al dinero negro y a la vorágine inmobiliaria. Los palmeros necesitan empleo, pero empleo digno y estable y no explotación laboral pura y dura. El “desarrollo” que determinada clase política y empresarial (disculpen la redundancia) nos quieren vender es “sub”desarrollo, pues en ningún sitio civilizado se plantea un “modelo” que defiende los intereses particulares-especualtivos frente al interés general y cuya implantación va a significar la pérdida de calidad de vida para la población y unos costos mediambientales incalculables. Ese es el modelo del PTE y de los campos de golf que promueve. Esperamos que la gente palmera ponga freno a tanto despropósito.

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asamblea ecologista de La Palma 2006
www.asambleaecologista.org